jueves, 10 de marzo de 2016

Lo que dicen las monedas



Una forma muy interesante y útil de conocer nuestra Historia es mediante las monedas de las distintas épocas, que nos dan mucha información. La ciencia que estudia las monedas se denomina numismática y es la que proporciona a los historiadores datos sobre el pasado. Solo hay que observar una moneda actual para ver que nos aporta información: año de acuñación, procedencia (mediante un escudo o nombre del país o dirigente) y datos culturales y políticos (reyes, gobernantes, personalidades prestigiosas del país, etc). 

Así, como ejemplos actuales observemos nuestras monedas de euro y de céntimos. En las españolas de uno, dos y cinco céntimos tenemos en la cara nacional una imagen de la catedral de Santiago de Compostela, tercer lugar más importante para el catolicismo, junto al nombre de España. En las de diez, veinte y cincuenta céntimos tenemos una efigie de nuestro más importante escritor: Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote de la Mancha, la novela más famosa de la Historia. Por último, en las de uno y dos euros tenemos la efigie del rey Felipe VI, proclamado en 2014, y que aparece en las monedas acuñadas a partir del año pasado. 

En el pasado de España casi siempre ha aparecido la efigie del rey del momento. Antes de ver ejemplos hay que señalar que la moneda en España era primero el escudo entre los siglos XVI y XIX, acuñado en oro y plata (al principio más oro y, con la crisis del siglo XVII, más bien plata y aleación con metales pobres) y, desde 1868 hasta 1999 la peseta. Desde 1999 la moneda oficial es el euro, aunque la peseta se mantuvo hasta 2002. 

Veamos ahora algunos ejemplos de monedas españolas desde el siglo XVI (pulsar para ver más grandes las fotografías). La primera es del rey Carlos I y aparece la efigie del rey-emperador y alrededor de ella datos como HISP REX (rey de España), el año (1548) y mención al título de emperador (IMP). 

La siguiente es de Felipe II, apareciendo su rostro junto a la fecha de acuñación (1566), algunos títulos del rey y, en la otra cara, el escudo de la monarquía hispánica, con las armas de los diferentes reinos que la componían: Castilla y León, Aragón, Nápoles, Flandes, Borgoña…las de Portugal no se incluyeron hasta 1580, cuando dicho reino fue incorporado al convertirse Felipe en rey del mismo. 
 
Parecida es la siguiente de Felipe III, en la que aparece el rostro del rey y la fecha en la otra cara: 1612. 

La siguiente moneda es ya de la dinastía Borbón y al ser más cercana en el tiempo es más fácil de analizar que las anteriores. En ella aparece la efigie del primer rey Borbón, Felipe V, la fecha (1730), y el título (HISPAN ET IND REX, es decir, Rey de España y las Indias). En la otra cara aparece una expresión en latín además del escudo de la monarquía hispánica, aunque muchas de las armas, como las de Flandes, ya no pertenecían a la corona española en esa época pero se mantuvieron en el escudo de los reyes españoles hasta el siglo XIX por motivos históricos. 

La moneda de época de Fernando VI, hijo del anterior, es muy parecida y solo hay cambios en el escudo, que muestra solo las armas de Castilla y León y Granada y aparece sin el collar de la Orden del Toisón de Oro, en la efigie del rey y en la fecha (1752). 

La moneda de Carlos III es algo diferente. Aparece el característico perfil del rey, la fecha (1775) y el nombre y título del rey en latín. En la otra cara aparece una versión simplificada del escudo, con las armas de Castilla y León y el escudete de la casa Borbón con las tres flores de lis. 

Con el hijo de Carlos III, Carlos IV, tenemos un modelo parecido al de Felipe V y Fernando VI, con el rostro del rey, la fecha (1798) y el escudo con todas las armas y el Toisón de Oro. 

Durante la Guerra de la Independencia los franceses impusieron como rey a José Bonaparte, hermano de Napoleón, con el nombre de José I. Su rostro recuerda al de un emperador romano, con la corona de laurel. La fecha, 1811, y el escudo que se creó para la nueva dinastía en España, con las armas de Castilla, León, Aragón, Navarra, Granada, las Indias y el águila de los Bonaparte así como la Orden del Toisón de Oro. 

En el siglo XIX España se configuró como Estado-nación y así se observa en la siguiente moneda de Fernando VII, que aparece ya en castellano. La fecha (1823) es del Trienio Liberal como muestra el título del rey: por la Gracia de Dios y de la Constitución (de 1812) aunque durante la mayor parte de su reinado en las monedas solo apareció por la Gracia de Dios (monarca absolutista). Además, se incluye el título como rey de las Españas, en plural, como también utilizó la reina Isabel II. El escudo, sin embargo, no cambia. 
Con la reina Isabel II se utilizó el mismo título como se observa en la moneda. La reina aparece sola, al ser reina efectiva y no consorte. La fecha, 1867, es solo un año antes de ser derrocada. El escudo en este caso aparece simplificado a las armas de Castilla y León y Granada. 

Tras la expulsión de Isabel II se formó un gobierno provisional que, finalmente, aprobó una monarquía constitucional con un rey no Borbón: Amadeo de Saboya. A pesar de ser rey solo dos años y medio se acuñaron monedas como la siguiente (ya peseta). Por primera vez se habla solo de rey de España y se incluye el escudo actual, creado en 1869 y que incluye las armas de Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada. En el centro aparece la cruz símbolo de la casa de Saboya.

Sin embargo, los Borbones volvieron en 1874 con el hijo de Isabel, Alfonso XII. Tenía solo 17 años y su juventud se ve claramente en la siguiente moneda, en donde aparece la efigie del rey en una moneda acuñada al principio de su reinado. El modelo es igual al de la moneda de Amadeo pero el escudo vuelve a incluir solo las armas de Castilla y León y Granada, junto a las flores de Lis de los Borbones. 

Alfonso XII falleció muy joven y le sucedió su hijo, Alfonso XIII, que aún no había nacido, estando su madre embarazada. La moneda es llamativa porque Alfonso nació siendo ya rey, por lo que su efigie aparece siendo aún un bebé como se puede ver. Se dice que es rey por la gracia de Dios pero, en la otra cara, se indica que es rey constitucional de España. Además, se vuelve a incluir el escudo de 1869. 

Tras la proclamación de la II República las monedas cambiaron completamente y pasaron a mostrar otros motivos en vez de la efigie del rey. En este caso tenemos una alegoría de la República portando una rama de olivo con la leyenda República Española y el año (1933) y en la otra cara el escudo republicano, igual que el de 1869 pero con una corona mural en vez de la real. 

Tras la Guerra Civil Franco tardó unos años en decidirse a poner su efigie a las pesetas pero finalmente lo hizo, como se ve en esta moneda de 1949. En ella aparece el dictador con la leyenda “Francisco Franco caudillo de España por la Gracia de Dios”, apelando así a su legitimidad casi divina (basada exclusivamente en haber ganado la Guerra Civil). En la otra cara aparece el escudo de España durante el régimen franquista, inspirado en el de los Reyes Católicos, con el águila de San Juan, el lema “una, grande, libre”, el yugo y las flechas de los Reyes Católicos y las armas de los reinos de España. 
La muerte de Franco y la proclamación como rey de Juan Carlos I modificó nuevamente las monedas. Se apostó por una imagen sencilla con la efigie del rey con la leyenda “Juan Carlos I Rey de España”, el año de acuñación (1988) y, en la otra cara, el escudo del país aprobado definitivamente en 1981 además de la marca de la ceca, la Real Casa de la Moneda (la letra M coronada). 

La llegada del euro hizo modificar la estructura de las pesetas. Hay dos caras, la común a todos los países de la Unión Europea con el euro como divisa (que muestra un mapa del continente (y del mundo en las monedas de uno, dos y cinco céntimos) y el valor de la moneda; y la nacional, diferente en cada país. Así, España para las de uno y dos euros dispuso las doce estrellas de la Unión Europea como marco, y el rostro del rey Juan Carlos ligeramente ladeado. Además, se añadió la palabra España además del año de acuñación (2010 en este caso) y la marca de ceca. 
El cambio de rey no ha variado mucho esta disposición. Desde el año pasado aparece la efigie del rey Felipe VI de perfil con la palabra España en un lateral con el año de acuñación y a la derecha la marca de ceca. 

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