Viajar por España supone poder comprobar in situ
su variedad climática. Desde regiones muy húmedas y con precipitaciones por
encima de los 1.000 mm al año a regiones que son auténticos desiertos en
Europa.
Sobre estas últimas va a tratar este post, sobre
los desiertos más destacables que hay en nuestro país. Y, contrariamente a lo
que se pueda pensar, no todos están en el sur de la Península Ibérica.
Comencemos por el más famoso de ellos por su
aparición de muchas películas Western
(ya se puede imaginar por qué): el Desierto
de Tabernas. Se ubica en la provincia de Almería, al norte de la capital
provincial y en el término municipal del pueblo homónimo. A pesar de situarse
cerca de la costa Mediterránea, el hecho de estar en el interior de la
provincia lo aísla de toda humedad y las precipitaciones son de alrededor de
200 mm al año y cuando llueve es de manera torrencial. Sus suelos son los
típicos de un desierto de roca: muy pobres y con escasa vegetación, y la que
hay está adaptada a las pocas lluvias. Como comentaba al principio, este
desierto es famoso porque en él se han rodado muchas películas del género Western (del Oeste), como las
protagonizadas por el famoso Clint Eastwood, y otras de diferente género como
Indiana Jones, Lawrence de Arabia o Cleopatra.
Vista del Desierto de Tabernas.
Otro desierto español y realmente fascinante son
las Bardenas Reales, ubicadas al
sureste de Navarra. Aunque esa comunidad es en general húmeda, las Bardenas
Reales se localizan en una zona aislada y a la que no llegan las lluvias
abundantes de más al norte, hacia los Pirineos. Así, las precipitaciones son
escasas y se concentran en primavera y otoño, siendo muchas veces torrenciales.
Las Bardenas no tienen ningún núcleo de población, al contrario que Tabernas,
sino que están completamente despobladas y no forman parte de ningún municipio
ya que su gestión depende directamente del gobierno foral navarro. Lo más
interesante de este desierto es las curiosas formas que ha provocado el viento,
erosionando las rocas y creando zonas como la Bardena Blanca o el
Castildetierra, que se asemejan a enormes termiteras.
La erosión provoca formaciones orográficas como la Bardena Blanca.
Bastante cerca de las Bardenas Reales pero en Aragón
se ubica otro desierto destacable: Los
Monegros. Es una región de clima semidesértico con muy pocas
precipitaciones y que además es un desierto demográfico: su densidad de
población apenas llega a los 7 habitantes por kilómetro cuadrado (y tiene más
de 2.700 km²). Actualmente se halla en peligro de conservación al ser una zona
que llama mucho la atención (es sede incluso de un festival) y además tiene una
situación estratégica privilegiada.
Los Monegros, extensa zona semidesértica en Aragón.
Por último, otra zona desértica en España es el Cabo de Gata, en la provincia de
Almería, y que también recibe muy pocas lluvias pero, en este caso, sí está
influenciado por el Mar Mediterráneo. Además, su riqueza biológica es impresionante
y está constituido en parque natural.
La aridez no impide una gran diversidad biológica en el Cabo de Gata.




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