Actualmente la catalogación de un Estado como
dictatorial es más compleja que lo que podía ser hace décadas. Si bien algunos
países actuales son claramente dictaduras al haber solo un partido omnipotente
y legal que decide todo lo relativo al país (casos de los países comunistas que
aún quedan), o una monarquía absoluta, hay también países que son
multipartidistas en apariencia pero no por ello son democráticos ya que carecen
de libertades fundamentales, el gobierno es represivo contra la oposición y los
medios de comunicación así como las minorías étnicas, etc.
En el pasado esto también sucedía pero en general
los historiadores y politólogos distinguimos bien qué regímenes de la Edad
Contemporánea eran dictatoriales y cuáles no. En España, por ejemplo, hemos
tenido dos dictaduras como tales en los últimos 150 años: las de Miguel Primo
de Rivera (1923-1930) y Francisco Franco (1939-1975), lo que no significa que
el régimen constitucional entre 1874 y 1923 fuera totalmente democrático ya que
tenía múltiples carencias de libertades.
Una dictadura, sin embargo, tiene unas
características comunes:
-
Concentración del poder en núcleos
reducidos o en una sola persona, negando el derecho de los ciudadanos a la
crítica y oposición.
-
Personalización de la autoridad,
atribuyendo unas características singulares al titular del poder. Éste personaje
suele ser glorificado (Führer, Caudillo, Duce, Comandante Supremo, Generalísimo…).
-
Papel decisivo y central de los
mecanismos de control de la ciudadanía para reprimir resistencias y garantizar
adhesiones al poder: censura, policía, medios de comunicación, obligación de
pertenecer a un partido o sindicato único…
-
Inestabilidad de las normas legales y
arbitrariedad en su aplicación e interpretación.
Hay diferencias entre dictaduras según quién
ejerza el poder (si es un clan familiar, el ejército, una coalición
burocrático-militar, un partido único…) y según sea conservador ideológicamente
o supuestamente progresista.
Así, las dictaduras dirigidas por clanes familiares o grandes propietarios,
suelen ser conservadoras sin excepción, como recoge el manual de Ciencia
Política de Josep María Vallès. Actualmente este tipo de dictadura existe entre
las monarquías absolutas del Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes
Unidos, Kuwait o Qatar. También existió este modelo mediante oligarquías en
Centroamérica, en países como Guatemala u Honduras hasta finales de los 90.
Rey Salmán bin Abdulaziz de Arabia Saudita desde este año. Prototipo actual de monarquía absoluta.
Las dictaduras
militares están dirigidas directa o indirectamente por el ejército y pueden
ser tanto conservadoras como progresistas. En este grupo tenemos casos como los
de Argentina (1976-1983) con la cruel dictadura militar que tantos
desaparecidos provocó, de Chile (1973-1988) con el general Pinochet, Indonesia
(1965-1998) y los actuales de Pakistán o Myanmar. Otras militares pero menos
conservadoras fueron las de Turquía (1920-1960), con Atatürk y sus sucesores, Corea
del Sur (1970-1990) o Argelia todavía.
El directorio militar de Argentina con Rafael Videla en el centro. El terrorismo de Estado fue su especialidad.
A veces ha habido y hay dictaduras que están dirigidas
por una coalición burocrático-militar,
lo que supone que haya un partido único pero con una participación muy fuerte
del ejército. Aquí entra la dictadura franquista en España (1939-1975), la de
Salazar y Caetano en Portugal (1926-1974) o la taiwanesa (1950-1990) entre las
conservadoras. Entre las supuestamente progresistas tenemos casos actuales como
los de China, Cuba o Vietnam, que son regímenes de partido único comunista pero
en los que el ejército tiene un peso muy importante. A este grupo perteneció
también el Irak de Hussein (1968-2003).
El dictador portugués António de Oliveira Salazar permaneció en el poder entre 1926 y 1968.
Tenemos dictaduras en las que el partido, es
decir, una organización
civil-burocrática, ostenta todo el poder y ni siquiera el ejército se le
equipara. Es esto lo que diferencia sustancialmente a la España de Franco de la
Alemania de Hitler, por ejemplo. La Alemania Nazi estaba totalmente dirigida
por el partido hasta el punto de que llegaron a cambiar la bandera nacional
alemana por la del partido nazi, algo que no ocurrió en Italia, que se asemeja
más a las coaliciones burocrático-militares. Actualmente hay muchos regímenes
de partido único, como en Bielorrusia, Kazajistán, Guinea Ecuatorial (Obiang),
Corea del Norte (cómo no mencionar a Kim Jong-Un) o Zimbabue (Mugabe). Históricamente
ha habido otros destacables además del nazi, como el de la Unión Soviética
(1917-1991), en el que el Partido Comunista tenía la exclusiva del poder de
manera más o menos opresiva (véase Stalin o Gorbachov) o el de México (1929-2000),
cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dirigió el país de manera
ininterrumpida décadas. Rusia actualmente se está encaminando sin remedio hacia
este sistema con el mandato del presidente Putin desde 1999
ininterrumpidamente, ya sea como presidente o como primer ministro.
Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética.
Por último, hay dictaduras dirigidas por una organización clerical-religiosa que suele ser muy conservadora. Están los casos de Tíbet hasta 1950, país gobernado
por los lamas pero muy pacífico y que fue aplastado por la bota china; o el de
los talibanes en Afganistán (1996-2001), este mucho menos pacífico y de
carácter ultraconservador islamista. Actualmente está el caso de Irán,
república islámica, que formalmente hace elecciones pero que tiene unos gravísimos déficits de
libertades.
Ayatolá Ruhollah Jomeini, primer Líder Supremo de Irán entre 1979 y 1989.





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