La Península
Ibérica comenzó a habitarse hace milenios y las primeras ciudades surgieron
siglos antes del nacimiento de Cristo, que marca el inicio de nuestra Era. Se considera
a Cádiz como nuestra ciudad más
antigua, fundada alrededor del siglo XII a. C por comerciantes fenicios. Cádiz actualmente
se halla en una estrecha península que impide que siga creciendo demográficamente
pero cuando fue fundada era una pequeña isla. Está unida al continente por un
estrecho cordón de arena, por el que comunica mediante carretera y ferrocarril,
aunque existen largos puentes que la unen con el continente por otros puntos. Aparte
de esta impresionante localización, Cádiz se puede considerar que en su día
estaba doblemente aislada ya que la tierra con la que comunica está rodeada de marismas
que la aislaban a su vez del resto de la provincia, las cuales pueden
observarse en la imagen de satélite inferior. Actualmente los sistemas de
comunicaciones han eliminado ese aislamiento de Cádiz que fue el primer puerto
de España y el único que en el pasado podía comerciar con la América Hispana y
hoy es la capital de su provincia, aunque no la ciudad más grande ya que Jerez
de la Frontera es bastante mayor.
Otra ciudad
española con una impresionante localización es Ceuta, situada en el norte de África, justo al otro lado del
Estrecho de Gibraltar. Es considerada por algunos autores como una de las dos
Columnas de Hércules, junto a Gibraltar, ya que se encuentra justo enfrente del
Peñón. Ceuta, como Cádiz, se hallaba en su día en una pequeña península que se
puede ver en la imagen de satélite pero actualmente su crecimiento la ha
expandido hacia el oeste, aunque aún a una distancia prudente de la frontera
con Marruecos. Debido a su localización norteafricana, Ceuta es, junto con
Melilla, la única ciudad autónoma de España.
Yéndonos al
norte tenemos la gemela de Cádiz: A
Coruña. Es considerada su gemela por varias razones. La primera es que, según
la leyenda, fue fundada también por Hércules quien, después de abrir el
Estrecho de Gibraltar con su fuerza sobrehumana, subió por la costa atlántica
peninsular hasta donde hoy se sitúa A Coruña, en donde luchó contra el gigante
Gerión, derrotándolo. Este acontecimiento se recuerda en el escudo de Coruña,
en el que aparece una calavera y dos tibias, los de Gerión. La segunda razón de
ese hermanamiento es que ambas se sitúan en penínsulas y tienen semejanzas físicas,
teniendo en cuenta lo separadas que están una de la otra. A Coruña fue la
capital de Galicia hasta que en los 80 fue nombrada Santiago de Compostela como
nueva capital autonómica. Sin embargo, mantiene su importancia e influencia
como principal ciudad económica de Galicia aunque no la mayor, siendo esa Vigo.
Pero no solo
hay ciudades con localizaciones marítimas imponentes. Jaén, capital de la provincia homónima, se sitúa en las laderas del
Cerro de Santa Catalina, y en su cima se encuentra el castillo que domina la
ciudad. Entre sus distintos barrios hay considerables diferencias de altitud debido
a encontrarse en esa ladera. En la foto se puede ver su emplazamiento.
Volviendo a la
costa, en Alicante tenemos otro
emplazamiento impresionante. La ciudad se encuentra en una zona que alterna
partes llanas entre colinas muy destacables. Los restos arqueológicos muestran
que dos de ellas fueron puntos de interés en el pasado ya que la ciudad romana
de Lucentum y el Castillo de Santa Bárbara se hallan en ellas. La ciudad actual
se esparce por el llano respetando sus colinas históricas, sobresaliendo sobre
la urbe moderna.
Hay una ciudad
española de la que no podemos olvidarnos en cuanto a emplazamiento destacable y
es Toledo, capital de Castilla-La
Mancha. Sus orígenes históricos se remontan a época prerromana y desde el reino
visigodo ha tenido una importancia reseñable para España. Fue sede de la corte
de Castilla y de la española durante el reinado de Carlos I.
Su casco histórico
se eleva sobre el río Tajo en una colina de más de cien metros de altura formando
un meandro denominado torno del Tajo. Sin embargo, desde mediados del siglo XIX
se ha ido extendiendo fuera de su recinto original y medieval, que es el que
hace de Toledo una ciudad especial, a mi juicio, la más encantadora ciudad
medieval.
Sin movernos
del interior peninsular tenemos otra ciudad Patrimonio de la Humanidad situada
en un lugar abrupto como las hoces de los ríos Huécar y Júcar, sobre un cerro
rocoso: Cuenca. Sin embargo, allí
solo se encuentra el casco antiguo ya que la ciudad se ha expandido por zonas adyacentes
más llanas. En la foto se puede apreciar cómo Cuenca se encarama sobre el cerro
y los ríos como un jinete.







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