La imagen de
esta semana es un reflejo de la demografía de nuestro país y de los territorios
cercanos. Se trata de una vista de satélite muy clara (seguramente retocada por
ordenador) de la Península Ibérica por la noche.
En ella se
pueden observar muchos puntos de luz, que reflejan dónde vive la población
principalmente. Los puntos de luz más grandes e intensos muestran la localización
de las ciudades y los puntos de luz menores muestran ciudades medias como
capitales de provincia o pueblos grandes.
España es un
país con una densidad media-baja de población, por lo que entre las luces hay
importantes espacios oscuros. Por ejemplo, viendo esta fotografía se concluye fácilmente
que en la Península Ibérica la mayoría de la población vive en la costa
mientras que el interior está más despoblado. La gran excepción es la capital
española, Madrid, que marca una enorme mancha de color en el centro del país
debido a sus seis millones de medio de habitantes, incluyendo su extensa región
metropolitana, que llega a capitales de provincia como Toledo y Guadalajara. En
la costa mediterránea se ve casi un continuo urbano entre Girona y Murcia, más
intermitente en Andalucía, en la que destaca al oeste la mancha más grande de
Sevilla y su área metropolitana, al estar en el interior del valle del
Guadalquivir. En el otro gran valle hispano, el del Ebro, destaca en su centro
otra mancha grande en medio de la penumbra, Zaragoza. En la costa norteña destacan
las luces del País Vasco, Cantabria y Asturias en su cuenca central ya que el
resto está en penumbra. Por último, tenemos Galicia, muy poblada en su zona
costera occidental y en penumbra u oscuridad en el resto. En las Islas Baleares
se aprecia sin problema incluso su contorno debido a su población.
Sin embargo,
también hay puntos que están casi en completa oscuridad. Son los puntos en
donde no vive casi nadie y son zonas naturales, las últimas que quedan en
España. Destacan al suroeste de Madrid la zona de los Montes de Toledo hasta
Sierra Morena, en el noroeste la Cordillera Cantábrica (la más oscura además), al
este de Madrid el Sistema Ibérico y la zona pirenaica. Fuera de España vemos
nuestra vecina Portugal con una población continua entre Oporto y Lisboa de
gran intensidad mientras el resto está en penumbra. Al norte de los Pirineos, una
mancha de luz que es la ciudad francesa de Toulouse y la Costa Azul con
Marsella, y se entrevén las luces abundantes del Piamonte italiano arriba a la
derecha. Al sur, en África, se ve que la población se concentra en la costa aunque
sobre todo en el caso argelino, con su capital, Argel, como punto más
brillante. La costa mediterránea marroquí solo destaca por Tánger, en el
estrecho, y también se distinguen fácilmente las ciudades españolas de Ceuta y
Melilla. Más al sur las luces se empiezan a difuminar y, si el mapa continuara,
se llegaría a una zona sin ninguna luz, con oscuridad absoluta: el desierto del
Sahara.


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