viernes, 30 de agosto de 2013

Jefes de Estado de España (Parte I)



DINASTÍA TRASTÁMARA (hasta 1516)

Con la unificación dinástica de los principales reinos de la Península Ibérica en el siglo XV, Castilla y Aragón, se empezó a conformar el Estado que forma actualmente España, unidad territorial, que no administrativa, existente desde la Antigüedad (la Hispania romana o el reino visigodo). En 1479 el rey Fernando II de Aragón alcanzaba el trono a la muerte de su padre, Juan II. Isabel I de Castilla lo había obtenido en 1474, a la muerte de su hermano Enrique IV, aunque posteriormente tuvo que lucharlo en una guerra civil. Así, puede considerarse 1479 el año en el que ambas coronas quedaban, dinásticamente, unidas, aunque para nada unificadas políticamente ya que cada una tenía sus propias Cortes (en el caso de Aragón unas por cada uno de los reinos que conformaban la Corona), ejército, moneda, etc. aunque sí quedaban unidas en política exterior y las acciones militares eran conjuntas.

En 1492 se terminó la conquista de Granada y quedaba solo Navarra fuera de los dominios de los llamados Reyes Católicos. Además, se saltó al otro lado del Atlántico con la llegada a América.
En 1504 falleció Isabel I y se abrió en Castilla una etapa de incertidumbre. Su sucesora, Juana I, se vio sometida a diferentes presiones: por Felipe I, su marido, que abrió la dinastía Habsburgo en España, y por su padre, Fernando II (y V de Castilla). La acusación de enfermedad mental, que es discutible, la apartó del poder aunque, formalmente, seguía siendo la reina. Gobernó conjuntamente con Felipe I el hermoso durante 1506 pero éste falleció a los pocos meses. Debido a esto se abrió una regencia, la del Cardenal Cisneros, en espera de la mayoría de edad de Carlos de Habsburgo, hijo de Juana y Felipe y nieto por tanto de los Reyes Católicos. Mientras, Fernando el Católico continuó gobernando en Aragón intentando influir en Castilla. Solo un año después Fernando asumió la regencia y gobernó solo tanto en Castilla como en Aragón hasta su muerte en 1516.

DINASTÍA HABSBURGO  (1516-1700)

La muerte de Fernando el Católico hizo que todos los reinos hispánicos, incluida también Navarra que había sido conquistada recientemente por Fernando, pasaran a su nieto, Carlos I de España y, posteriormente, V de Alemania al heredar también el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Hubo un breve lapso de tiempo de regencia de nuevo de Cisneros hasta que Carlos llegó a España desde Flandes, donde había vivido toda su vida. Con Carlos I comienza una nueva dinastía, la de los Habsburgo, llamados en España los Austrias.
Aunque se les llamada Habsburgo, es evidente que tenían sangre de la anterior dinastía Trastámara al ser Carlos hijo de Juana I (que siguió siendo nominalmente reina hasta su muerte) y nieto de los Reyes Católicos. Carlos I heredó vastas extensiones de terreno, como se observa en el siguiente mapa:

 De su abuela Isabel I y su madre Juana I heredó Castilla y sus nuevas posesiones que estaban siendo exploradas en América además de sus plazas en África. De su abuelo Fernando el Católico heredó la Corona de Aragón y sus territorios mediterráneos. De su padre Felipe el hermoso heredó los territorios de la Casa de Borgoña: Flandes, Luxemburgo y el Franco Condado. De su familia materna heredó Austria y, finalmente, de su abuelo Maximiliano heredó nada menos que el título del Sacro Imperio. Era el hombre más poderoso de Europa.

Su reinado fue complejo y estuvo lleno de problemas. Aún así, el poderío militar le permitió consolidarse como primera potencia mundial: se conquistó gran parte de América (México y Perú), se exploró el mundo y luchó contra los turcos. Su principal conflicto, Flandes, por la Reforma protestante contra la Iglesia Católica. Dicho territorio sería a posteriori el agujero negro de la Monarquía Hispánica.

En 1556 cedió el trono hispánico a su hijo, Felipe II, y el título de emperador, con todos sus problemas, a su hermano. Se retiró al monasterio de Yuste y allí murió dos años después.

Felipe II, al contrario que su padre, no estuvo todo su reinado trasladándose por todos sus reinos sino que creó una fuerte burocracia radicada en una capital permanente, Madrid. Fue un rey más administrativo y que afianzó la idea de España. Sin embargo, continuaron los problemas con Flandes y tuvo éxitos militares contra los turcos (Lepanto) y los franceses (San Quintín, batalla por la que construyó en conmemoración el Monasterio de El Escorial) aunque fracasó contra los británicos al perder la Gran Armada debido principalmente a problemas meteorológicos (los famosos “elementos”). Además, durante su reinado comenzó la unión ibérica al heredar de su madre la corona portuguesa. Eso sí, la unión dinástica de España y Portugal no significó la unión política. Al contrario que su padre se mantuvo en el trono hasta su muerte, en 1598.

Los sucesores de Felipe II son conocidos como los Austrias menores, por su incapacidad para afrontar los problemas de la Corona y por delegar sus funciones en los llamados validos, hombres de su confianza que ejercían la labor de gobierno. Felipe III, hijo de Felipe II, fue rey entre 1598 y 1621 y sus años se corresponden con la llamada Pax Hispanica que propuso el historiador John Elliot debido a que España conservó esos años su hegemonía sin grandes conflictos bélicos. Esto se debe a la política que decidió llevar el valido del rey, el Duque de Lerma. Una de sus medidas más controvertidas fue trasladar la capital a Valladolid por unos pocos años, entre 1601 y 1605, aunque finalmente la devolvió a Madrid que la ha conservado hasta la actualidad. Otra medida grave fue la expulsión de los moriscos de España.

El reinado de Felipe IV, hijo del anterior, supuso el fin de la hegemonía española en Europa. Su valido, el conde-duque de Olivares, apostó por una política bélica que le hizo entrar en varios conflictos simultáneos. Los grandes gastos de la monarquía por estos conflictos supusieron también inestabilidad interna: en 1640 se rebelaron a la vez Cataluña y Portugal y, aunque se mantuvo al principado catalán en la monarquía, Portugal logró separarse finalizando así la unión ibérica. Además, la Guerra de los Treinta Años supuso la independencia definitiva del conflictivo Flandes, que tantos dolores de cabeza dieron a los reyes Habsburgo. Finalmente, el rey murió en 1665.

El declive de la dinastía Habsburgo llegó a su culmen con Carlos II, apodado el hechizado, debido a sus muchos problemas de salud, debidos probablemente a la consanguinidad de la casa real. Además, a la muerte de Felipe IV Carlos era aún muy joven y tuvo que haber una regencia por parte de su madre, Mariana de Austria. Ya en el poder, la decadencia fue acelerándose y España cedió el testigo de primera potencia a una Francia muy poderosa gobernada por Luis XIV, el rey Sol. Finalmente, el rey moriría sin descendencia en 1700 nombrando sucesor al nieto del rey francés, Felipe de Anjou, quien sería posteriormente el primer rey de la dinastía Borbón en España. 

ISABEL I DE CASTILLA (1474-1504)- FERNANDO II DE ARAGÓN (V DE CASTILLA) (1479-1516)
JUANA I DE CASTILLA (1504-1555 (nominalmente)) - FELIPE I DE CASTILLA (1506)
CARLOS I DE ESPAÑA (V DEL SACRO IMPERIO) (1516-1556)
FELIPE II DE ESPAÑA (1556-1598)
FELIPE III DE ESPAÑA (1598-1621)
FELIPE IV DE ESPAÑA (1621-1665)
CARLOS II DE ESPAÑA (1665-1700)

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