A
mediados del S. XIX Estados Unidos era ya una potencia en América con gran
capacidad de acción después de su ampliación progresiva hacia el oeste.
Dominaba ya todo lo que son los EEUU continentales actuales si bien, como
recordamos de la anterior entrada, no todo el territorio eran Estados de la
Unión sino que todavía había amplias extensiones en régimen de “territorio”.
Será en la segunda mitad de este siglo en la
que Estados Unidos tuvo que hacer frente a la peor crisis de su Historia: la
Guerra Civil, también llamada la Guerra
de Secesión (1861-1865). El país quedó dividido en norte (Estados Unidos) y
sur (Estados Confederados de América), una división no sólo política sino
también económica…y social. El Sur tenía una economía de base agraria, con poca
población e industria. La agricultura se mantenía debido a un sistema
esclavista que el Norte, con el presidente Lincoln, no estaba dispuesto a
tolerar. Así, la abolición de la esclavitud por el Gobierno hizo que los
Estados del Sur (posteriormente se verá en un mapa) se separaran de la Unión.
Esta acción provocó la cruenta guerra civil que se extendió cuatro años y en la
que al final el poderío industrial y humano del Norte decantó la balanza. La
esclavitud quedaba abolida y Estados Unidos se reunificaba aunque las heridas
de la guerra tardarían muchos años en cicatrizar y la igualdad de blancos y
negros aún más.
1850
significó para Estados Unidos una redistribución importante de sus territorios
del oeste. La zona del Pacífico se convirtió en un Estado que, a posteriori,
sería de los más importantes de la Unión: California.
El resto de la zona occidental fue
redistribuida en diferentes territorios que, más tarde, darían lugar a nuevos
Estados hasta conseguir la configuración actual.
En
1858 se incorporó uno de esos territorios, Minnesota,
como 32º Estado. Un año después ocurrió lo mismo con Oregón, al norte de California.
En
vísperas de la guerra civil, en enero de 1861, se incorporó un Estado más, Kansas.
La
guerra tras la creación de los Estados Confederados en febrero significará
varios cambios territoriales según avanzaban los frentes. En los inicios del
conflicto los confederados llevaron la iniciativa consiguiendo significativas
victorias y llegando a invadir Maryland, que se había mantenido en la Unión.
Sin embargo, el cambio más significativo fue la división del Estado de
Virginia. Este Estado se había unido a la Confederación pero si zona oeste era
mayoritariamente partidaria de mantenerse en la Unión. Esto conllevó que en
1863 se creara el Estado de Virginia
Occidental, que aún existe hoy en día.
En
1865 acabó la guerra y los Estados que se habían separado volvieron a ser
integrados en Estados Unidos sin más secesiones desde entonces. Antes, en 1864,
se había unido como Estado número 34º Nevada,
aunque con menor extensión que hoy en día, la cual adquirió en 1867.
Una
vez reunificado el país, se siguieron admitiendo en la Unión nuevos Estados a
partir de los territorios del Oeste americano. En 1867 ingresó Nebraska y también ese año se dio un
hecho que un siglo después, durante la Guerra Fría, Rusia lamentaría: se vendió
Alaska a Estados Unidos si bien no se constituyó como Estado sino como
departamento y, más tarde distrito y territorio.
Unos
años después, en 1876, se unió un nuevo Estado, Colorado. En 1889 el territorio de Dakota se dividió en dos y cada
zona se unió como los Estados de Dakota del Norte y Dakota del Sur. Ese mismo
año también se admitió la entrada como Estados de Montana y de Washington,
que habían sido territorios anteriormente.
El
Gobierno federal parecía convencido de integrar a todos los territorios del
Oeste en la Unión ya que el proceso parecía imparable. En 1890 entrados otros
dos Estados: Idaho y Wyoming, y en 1896, en vísperas del
cambio de siglo, ingresó Utah.
Fue
muy relevante también que en 1898 Estados Unidos se apoderara de las islas
Hawaii en el contexto de la Guerra Hispano-Estadounidense que supuso que se
anexara también Puerto Rico, Guam y Filipinas. Ninguno de ellos pasó a ser
Estado. Hawaii había tenido previamente su propia trayectoria y había sido un
reino y, posteriormente, una república antes de formar parte de Estados Unidos.
El interés de EEUU en esas islas era estratégico al estar situadas en medio del
Océano Pacífico, zona de importante expansión para el país. Asimismo, controlar
Hawaii era controlar el comercio interoceánico en una época en la que cada
potencia intentaba poseer colonias en todo el mundo incluido el que sería el
gran enemigo de Estados Unidos en el Pacífico: Japón.
El
siglo XX no supuso grandes cambios en el mapa estadounidense. Casi todos los
territorios eran ya Estados y sólo quedaban fuera tres sumados a Alaska y
Hawaii.
El
primero en entrar en la Unión fue Oklahoma
en 1907 que hasta entonces eran dos territorios: el territorio Indio y el
mismo Oklahoma. Finalmente se optó por unirlos en un mismo Estado. Los indios
permanecerían en reservas hasta la actualidad.
En
el año 1912 se unieron los dos territorios que quedaban en el Estados Unidos
continental (dejando a parte Alaska): Nuevo
México y Arizona como los
Estados número 47º y 48º respectivamente.
No
habría más cambios en el mapa de Estados Unidos hasta que, una vez pasadas las
guerras mundiales y en plena Guerra Fría, se decidió la incorporación en 1959 de
Alaska (lindante con la Unión Soviética)
y de Hawaii completándose los
Estados Unidos de América como hoy los conocemos: 50 Estados. Además, con estas
últimas incorporaciones, la bandera del país también quedó como la actual: con
50 estrellas blancas en el cuadrado de la esquina superior izquierda.
¿Puede
ampliarse la Unión en el futuro?
Sí,
y de hecho coincidiendo con las elecciones presidenciales de 2012, el Estado
Libre Asociado de Puerto Rico
decidió por referéndum iniciar los trámites para convertirse en el Estado número
51 de Estados Unidos, lo cual deberá decidir el Congreso.






Después de haber leído la primera parte que escribiste, me quedé con las ganas de seguir leyendo y de nuevo he de felicitarte por tu gran trabajo Mario. Muchas gracias por escribir sobre algo tan interesante como es la historia de Estados Unidos, y de la manera tan sencilla y explicativa que lo haces.
ResponderEliminarUn saludo y sigue así!
Lo mismo que en la primera parte...lo siento César! (no Mario)
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