Representación de la I República española (1873-1874)
Mucho
debate hay entre parte de la población española sobre la conveniencia de seguir
manteniendo una monarquía parlamentaria como sistema político en estos tiempos
de dura crisis económica. España ha tenido unas muy escasas experiencias
republicanas, concretamente solo dos: entre 1873 y 1874 y, la más conocida,
entre 1931 y 1939. Ambas experiencias, de corta duración, estuvieron marcadas
por la inestabilidad pero también por el intento (frustrado) de modernización
de un país que ya en el siglo XIX se había quedado a la zaga de sus vecinos
europeos.
Por
tanto la monarquía tiene en España una importante tradición aunque dista mucho
de estar tan asentada como la monarquía británica, por ejemplo. De hecho, la
monarquía española ha atravesado varios “parones” a lo largo de la Historia.
Revoluciones, cambios de dinastía, guerras, dos repúblicas y una larga
dictadura civil-militar en los que no hubo un rey en la jefatura del Estado.
El
resto de la historia ya se conoce: tras la muerte del dictador se nombró un
nuevo rey, Juan Carlos I y comenzó un proceso de transición a una democracia
moderna similar a las de los países europeos del entorno que, a pesar de sus
complicaciones, consiguió asentar un largo periodo democrático en el país.
La
crisis ha roto en parte esa sensación de bienestar y prosperidad y la
monarquía, como todas las demás instituciones, se está empezando a cuestionar
seriamente. Actitudes como las del rey viajando a un lejano país africano a
cazar elefantes o las de su yerno, el duque de Palma, implicado en un grave
caso de corrupción, han hecho que la imagen de la monarquía muestre grietas
importantes.
Aún
así, no preveo un posible cambio de régimen en España. La imagen del rey puede
mostrar grietas pero en una encuesta reciente se clarificaron bastante las
posibilidades de futuro. Por primera vez el príncipe de Asturias, heredero de
la Corona, obtiene más valoración que el Rey. Este dato es muy importante para
la monarquía y para el actual sistema ya que garantiza que una mayoría de
españoles apoyarán a Felipe de Borbón como futuro rey en vez de por un cambio
de sistema que implicaría importantes reformas (la primera la de la
Constitución de 1978).
En
otros países el debate es intenso o inexistente. Me centraré en regímenes
democráticos ya que las monarquías absolutas (que aún existen hoy en día) son
casos aparte ya que se sostienen en el poder por medio del ejército y de los
grandes empresarios nacionales. Es el caso de las monarquías absolutas de
Oriente Medio.
Monarquías (rojo) y repúblicas (azul) en la Unión Europea. Se observa que las monarquías se concentran en la zona occidental del continente. A ellas se les suma la noruega y las de varios microestados.
En
Europa quedan muy pocas monarquías. Lejos queda la Europa de 1914 en vísperas
de la I Guerra Mundial, cuando la república por antonomasia era Francia desde mediados del S. XIX y el resto
de países europeos (salvo alguna excepción como nuestro vecino Portugal) eran
monarquías, la mayoría anticuadas. ¿Qué ha pasado con la monarquía en Alemania,
Italia, Rusia, Turquía o Grecia? Alemania, Rusia y Turquía abolieron la
monarquía tras la guerra de maneras más violentas (Rusia) o más pacíficas
(Alemania). La derrota en la guerra mundial hizo que el káiser Guillermo II
abdicara siendo así el último emperador alemán. En Rusia la revolución de 1917
primero derrocó a los zares para unos meses después asegurarse de que no
volvieran asesinando a toda la familia imperial y abriendo así paso a un nuevo
régimen en donde si bien no había un zar
blanco llamado así propiamente sí había un zar rojo con un poder absoluto. Finalmente Turquía fue el caso más
interesante ya que la derrota en la gran guerra provocó que el Imperio Otomano
se desintegrase y quedase reducido a la actual Turquía. El sultán perdió el
poder pasando a manos de un importante militar, Mustafá Kemal Atatürk, el
fundador de la Turquía moderna. Un dictador que acercó a Turquía a Occidente
modernizándola y convirtiéndola en el curioso híbrido que es hoy: ni totalmente
europea ni totalmente oriental.
Italia
y Grecia tardaron más en eliminar sus monarquías. Italia proclamó la república
tras la II Guerra Mundial debido al apoyo entusiasta que había dado el rey
Víctor Manuel III al dictador Mussolini que condujo a Italia a la ruina. Grecia
por su parte tuvo una monarquía hasta los años 70 cuando, en el contexto de la
Dictadura de los Coroneles, se depuso a la familia real griega.
En
los demás países de la Europa del este las monarquías fueron abolidas
especialmente tras la II Guerra Mundial y la instauración de regímenes
comunistas.
Actualmente
sólo hay 10 monarquías en Europa: España, Reino Unido, Noruega, Suecia,
Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Mónaco y Liechtenstein. Andorra y
el Vaticano podrían incluirse aunque tienen sus propios matices: el Vaticano es
una monarquía electiva y teocrática y Andorra es un principado con dos
copríncipes electivos de forma independiente (el presidente de la República Francesa
y el obispo de la Seo d´Urgel).
Reino
Unido es el caso más especial. La monarquía británica tiene una gran tradición
y no ha tenido los problemas de la española al haberse desarrollado de forma
ininterrumpida desde el S. XVII (aunque con cambios de dinastía). Su mayor
peculiaridad es que su reina es jefe de Estado de algunos países que componen
la Commonwealth. Así, Isabel II es reina no sólo del Reino Unido de Gran
Bretaña e Irlanda del Norte sino también de Canadá, Australia, Nueva Zelanda o
Papúa Nueva Guinea junto a otros Estados más pequeños en América y Oceanía.
De
esos Estados hay algunos como Canadá que ni se plantean la posibilidad de
convertirse en repúblicas y otros como Australia en los que hay importantes
debates al respecto.
Esa
influencia de la monarquía británica sobre sus antiguas colonias dista bastante
de la influencia que tiene la Corona española en las antiguas colonias
americanas. La figura del Rey es muy respetada en América y una encuesta del
año 2008 colocaba a Juan Carlos I como el líder más valorado en América latina.
Sin embargo, España está perdiendo peso en América de forma importante en los
últimos años frente a nuevas potencias en la zona como China, y eso en el
prestigio español, comenzando por el de su Monarquía, se nota.


No hay comentarios:
Publicar un comentario