lunes, 6 de julio de 2009

Manifiesto Orgullo 09

Esta semana se cumplen 40 años desde que el estallido de rebeldía que se produjo en un bar de Nueva
York llamado Stonewall Inn marcara un punto y aparte en la historia de los derechos civiles en el Mundo.
En ese momento, transexuales, transgéneros, lesbianas, gays y bisexuales comprendimos que no tenía
sentido continuar viviendo a escondidas, refugiados en clubs nocturnos en los que nunca entraba la luz del sol. Esa noche, iniciamos el camino hacia la visibilidad. Desde entonces, durante estos 40 años no ha habido un solo día en el que no lográramos un avance en el camino por la igualdad.

En nuestro país hemos conseguido la igualdad legal. Ahora, en el año 2009, seguimos avanzando, avanzado hacia la igualdad real. La mejor, la única forma de lograrlo es trabajando desde la educación. Por eso, hemos declarado el 2009, Año de la Diversidad Afectivo/sexual en la Educación.
Reivindicamos escuelas sin armarios. Exigimos un sistema educativo en el que la diversidad sexual tenga el reconocimiento que necesita. Unas escuelas a las que los jóvenes LGTB no tengan miedo de asistir. Donde el profesorado sea libre para expresar su diferencia. Unas aulas donde las hijas e hijos de familias que formamos lesbianas, gays, transexuales y bisexuales sean tan respetados y tan queridos como cualquiera. Unos recreos donde no exista el rechazo o la violencia.

Para ello, exigimos la implicación de poderes públicos. Para que se forme al profesorado en el reconocimiento de esa diversidad afectivo/sexual que establece la LOE. Para que se incorpore a los planes de estudio esa formación, para que el alumnado en España termine sus estudios valorando los sonetos de amor de Shakespeare escribió a su enamorado; y sabiendo que Lorca lloró en sus versos la frustración que le provocaba la homofobia que terminó costándole la vida; o que la Inquisición quemó en las plazas a los que denominaba sodomitas; que en los campos de concentración nazis, judíos, gitanos, homosexuales, transexuales y bisexuales compartieron los mismos hornos crematorios, o que bajo el régimen de Franco (tan cercano) los gays y transexuales daban con sus huesos en la cárcel y las lesbianas eran recluidas en sanatorios psiquiátricos. O, como recordamos este año, que en 1969 se inició la lucha moderna por los derechos de las personas LGTB.

Por eso, desde aquí pedimos: Educación, educación, educación! Queremos que la sociedad sepa que esta es ahora una de nuestras principales banderas, y que desde el movimiento LGTB vamos a reclamar el derecho a una educación inclusiva con todas nuestras fuerzas.

Exigimos una educación que siente las bases de la sociedad plural e igualitaria que queremos, una educación donde las lesbianas, los gays y las personas bisexuales seamos visibles, donde la transexualidad no sea un motivo de exclusión, una formación donde la educación afectivo-sexual esté presente y donde vivir con el vih no comporte un estigma. Demandamos un sistema educativo donde el sentimiento religioso no implique el rechazo de ninguna diversidad y donde las y los menores aprendan a ser solidarios con los perseguidos en el mundo a causa de su orientación sexual o identidad de género. Nuestros jóvenes, todas y todos los jóvenes, tienen derecho a conocer la diversidad de la sociedad en la que viven, una diversidad que no deben percibir como amenazadora, sino como algo que les enriquece. Y por cuarto año consecutivo pedimos al Partido Popular que también haga pedagogía, y que retire el recurso al Constitucional contra el matrimonio.

Y si tras estas demandas, todavía hay alguien que considera que esta manifestación no es un acto político, se lo vamos a recordar. Que sepamos compaginar la fiesta, la celebración, la alegría y el orgullo de existir y de ser como nosotros, no nos quita ni un punto de valor político y reivindicativo. Porque no estamos en una cabalgata, ni en un desfile, ni en una parada. Estamos en la manifestación del Orgullo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, un instrumento político con la que hemos contribuido a cambiar la historia de este país.
Una herramienta política y una fiesta en la que, año tras año, todas las ciudadanas y ciudadanos que creemos en la igualdad y en la libertad, vamos a celebrar que todas y todos somos diferentes y que todas y todos estamos orgullosas de ser como somos. Por eso, desde aquí gritamos ¡Viva el 40 aniversario de
Stonewall!, ¡viva el Año de la Diversidad Afectivo-sexual en la Educación! y ¡viva el Orgullo LGTB 2009! ¡A la escuela sin armarios!

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